martes, 25 de abril de 2017

Nuestro saquito Grobag



Lo de MiniV y el sueño siempre ha sido una relación difícil.
Recuerdo cómo nos costaba dormirla de recién nacida, estábamos horas y horas hasta que se quedaba relajada del todo y, entonces, justo la tapabas y vuelta a llorar. La verdad es que era un poco frustrante, porque, claro, no la ibas a dejar sin tapar...


Luego llegó el verano y el problema ya no era tanto, ya que donde vivimos hace bastante calor y lo que menos apetece es taparse por la noche.
Pero el buen tiempo pasó y, de nuevo, llegó el frío y con él el mismo problema, añadido a que aún dormida se destapaba pues siempre se ha movido mucho. Así tuvimos que buscar una solución...
Yo había visto saquitos para dormir y me pareció una buena opción. Bien, ya teníamos la idea, pero entonces llega el momento de seleccionar cuál de todos compras...
Así que fuimos a una tienda a que nos enseñaran diferentes opciones y, así, es como conocimos la marca Grobag.
Una de las cosas que más nos gusta es que mantiene al bebé a la temperatura idónea durante toda la noche, algo fundamental, su composición es 100% algodón y son lavables a 40ºC.
Existen varias opciones:

  • Con cremallera lateral, para cuando son más pequeñitos.
  • Con cremallera central, para niños que se mueven más (ahora ya sabéis porque el MiniV tiene la cremallera central)
  • De viaje, el cuál se puede colocar fácilmente en cualquier carrito o silla de arnés de 5 puntos.
En cuanto a las tallas, también hay varias, en nuestro caso compramos el de 6 a 18 meses, por lo que nos servirá seguramente para el invierno que viene, aunque esto depende del percentil de cada niño sin duda.


Otra cosa interesante es que existen varios grosores del mismo:
  • 2.5 para usar entre los 16 y 20º (éste es el nuestro).
  • 1.0 adecuado para las siestas o temperaturas cálidas.
  • 0.5 para usar en pleno verano.
Como ya os he comentado, el nuestro tiene un Tog 2.5, y una de las cosas que trae consigo el saco y que es muy útil es un termómetro que mide la temperatura ambiente para saber qué Tog sería adecuado utilizar en base a ella y, luego, por detrás una tabla en la que te recomiendan qué ropa debería llevar el niño o niña dentro del saco en función de esa temperatura... ¡¡para madres primerizas es una pasada!! (La foto no es muy buena, perdonad)



El caso es que estamos tan contentos con el saco que ya tenemos encargado uno para el verano, en serio que ha sido todo un descubrimiento. MiniV duerme muy tranquila en él, y nosotros relajados de saber que no se destapa, que no se tapa la carita con una manta y, sobre todo que duerme a una temperatura constante.
Además se lava de maravilla y ni siquiera hace falta plancharlo. Las cremalleras son muy seguras y están protegidas y tiene apertura trasera por si hay que hacerle algún cambio de pañar... ¡cómo veis estamos encantados!

Un abrazo y feliz semana!!! Este domingo os hablaré sobre nuestro botín del día del libro =)

jueves, 20 de abril de 2017

La mesa de luz de MiniV

Si tienes una madre maestra con amigas supermaestras y que, además de serlo, valen un valer como personas, pues te puedes encontrar con que aún no has nacido y ya tienes una mesa de luz... ¡cómo le ha pasado a #miniV!


Pero, ¿qué es una mesa de luz?

Las mesas de luz se engloban dentro del enfoque Reggio Emilia, en el que el niño o niña aprenden lo que experimentan, por ello, algunos expertos la denominan la pedagogía del asombro.
Una mesa o cajón de luz en sí mismo sólo tiene la capacidad de emitir luz, y, es por ello, que para sacarle realmente partido tendremos que hacernos con diferentes materiales.
Hoy en día se pueden encontrar en tiendas especializadas como: jugar i jugar, Kinuma, Mamá Luz..., o incluso en Amazon.
Pero, además, también podemos sacarle partido a cosas que tengamos por casa como puede ser una radiografía o unos macarrones, sin olvidar todas las posibilidades que nos ofrece la naturaleza: plumas, arena, piedras, frutas... Además, poco a poco el niño o niña también irá seleccionando sus propios materiales en función de sus gustos o preferencias. Con esto quiero decir que no hace falta gastar mucho dinero para sacar partido a una mesa de luz, la imaginación y creatividad supondrá, sin duda, un acierto asegurado.



Dentro de las mesas de luz podemos encontrar de diferentes características, de hecho y, como podéis ver, la nuestra además de ser bastante grande y rectangular, tiene un pequeño mando con el que puedes graduar la intensidad de la luz, el color e incluso puedes ponerlo en "modo discoteca", es decir, que vaya cambiando de colores aleatoriamente, ¡casi me muero de la risa con las caras que ponía MiniV con los cambios de luz, sobre todo con el rojo!

Poco a poco os iré mostrando actividades que podemos ir haciendo con nuestros peques en la mesa de luz y que irán aumentando en intensidad y dificultad conforme la peque vaya creciendo.
Ahora, las actividades que hagamos serán de periodos muy cortitos de tiempo, ya que aún es pequeñita para estar mucho tiempo expuesta a la luz, y, eso, que los materiales son de primerísima calidad y nada peligrosos (este es un aspecto fundamental si decides hacerlo tú mismo en casa).


Dentro de poco os hablaré de la primera actividad que hemos hecho, de la cual os dejo un adelanto...

Un abrazo enorme y feliz jueves!!!

lunes, 17 de abril de 2017

DIY Ikea Duktig, la cocinita de juguete de Ikea


Se acerca el cumple de mi pequeña y no puedo creer que el tiempo haya pasado tan rápido, de veras que me parece increíble. Así que, poco a poco (los que me conocéis sabéis que esta expresión más bien en mí sería "rápido a rápido") he comenzado a hacer algunas cosas para que su cumple sea lo más especial posible, ¡que no todos los días se cumple un año!
Y, entre estas cosas está la archiconocida cocinita de Ikea regalo de su tía Vir y con complementos de su abuela Hortensia y tía Lore, algunos aún faltan por comprar.
El caso, es que me apetecía que tuviera un toque especial, algo que la hiciera más suya, más nuestra. Y por eso me puse manos a la obra a buscar algo de inspiración en internet, ¿hay algo que no se pueda encontrar en google?

Y, tras mucho mirar, me decidí por hacerla en tonos verde mint, dorado y algún toque de rosa para que transmitiera dulzura.
Así que en la lista de la compra apuntamos:

  1. Cocinita Duktig de Ikea.
  2. Pintura efecto tiza de color verde menta, de Leroy Merlin.
  3. Pintura en spray color oro viejo, de Leroy Merlin.
  4. Papel de empapelar blanco con topos dorados, de Leroy Merlin.
  5. Plancha de cartón pluma para hacer la pared trasera, de Ofiárea.
  6. Vinilo efecto mármol, de Leroy Merlin.


Una vez que tenemos todos los materiales realizarlo es muy sencillo.

  • Pintamos las piezas de madera que queramos cambiar de color.
  • Pintamos con spray los complementos grises para hacerlos dorados (imprescindible hacer este paso en el exterior).
  • Forramos la pieza de la encimera con el vinilo acabado mármol.
  • Encolamos y pegamos el papel de empapelar en el cartón pluma.
  • Y poco a poco vamos montando nuestra cocinita siguiendo las instrucciones facilitadas por Ikea.


Y ya, simplemente, debemos decorarla a nuestro gusto. Nosotras de momento tenemos:



Y aunque ya he puesto a la peque para hacerle algunas fotos, aún quiero darle una capa de cera especial para pintura a la tiza para asegurar a pintura de los golpes de #miniV y estoy pensando si incluyo una cosita más... ¡aún tengo casi un mes para pensarlo y darle los últimos retoques!

Para acabar os dejo una foto con el antes y el después, ¡esperamos que os guste! Un abrazo enorme y feliz semana!!